El dólar, el refugio más buscado por el argentino

En los últimos meses se vino intensificando la compra de dólares. En Argentina, el peso ha continuado perdiendo valor frente al dólar, cada vez con más velocidad.

Siempre las alternativas de colocación de fondos, dependen del perfil del inversor, en cuanto a predisposición al riesgo, monto, plazos, entre otros, advierte Eduardo Robinson, economista jefe de la Fundación del Tucumán. Pero la variable más importante a considerar es cómo evoluciona la tormenta financiera. Sin embargo, en plena inestabilidad debe primar una actitud conservadora, analizar las alternativas y no correr a cualquier lado. Por el momento, no hay señales claras del rumbo que seguirá la economía internacional, claro está, teniendo en cuenta que se han incrementado las dudas. 

Con estas consideraciones, algunas alternativas de resguardo de fondos son: 

  • Dólar. En los últimos meses se vino intensificando la compra de dólares, que pese a su debilidad internacional, en Argentina el peso ha continuado perdiendo valor frente al dólar. De hecho, la velocidad de devaluación se ha incrementado. En 2010 el dólar subió de $ 3,83 a $ 4,01, esto es, 4,07%, mientras que en lo que va de 2011 subió desde $ 4,01 a $ 4,20, un 4,7%. Nada hace prever que la tendencia vaya a mantenerse. Con lo cual posicionarse en esta divisa no resulta una mala opción. Sin embargo, no puede esperarse que el rendimiento derivado de la devaluación supere la tasa de inflación. 
  • Plazo fijo. A medida que se acerca octubre, las tasas de interés que ofrecen las entidades tenderán a subir. En los primeros meses de 2011 por plazos fijos se ofrecían un interés que oscilaba entre el 8 y 10% anual. En las últimas semanas las tasas van desde el 10 al 15%. Si bien las colocaciones en esta alternativa no tienen un rendimiento superior a la inflación, no es una mala opción, sobre todo para un perfil conservador, y en tiempos de fuerte turbulencia financiera. Si hay ánimo y posibilidades de inmovilizar fondos por más de 180 días, conviene prestarle atención. 
  • Inmobiliario. Es un sector atractivo, sobre todo para inversores más sofisticados. La tierra es un activo que tiende a valorizarse. La construcción, si bien es un muy sensible al ciclo económico, sus retornos son atractivos, dependiendo de los plazos. Pero, tiene que ser una crisis muy severa para que paralice el sector y se depriman los precios. Por el momento este escenario no luce con altas probabilidades.